Travesía100 en el Senado aportando ideas para la modificación de la Ley Antidiscriminación


Travesía100 fue invitada a participar en la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía y presentar propuestas para la modificación de la Ley 20609, Ley Antidiscriminación.


La Comisión de Inclusión de Travesía100, representada por Paz García, Alfonzo Pérez, Ximena Abogabir, Sergio Vergara y Juan Castillo, trabajó en el análisis de la Ley Antidiscriminación actual, la recepción de inquietudes y la elaboración de propuestas para presentarlas en la comisión del Senado que está trabajando en la modificación de esta ley. El documento elaborado fue entregado el pasado lunes 17 de agosto. En la ocasión, presentaron sus propuestas numerosas instituciones representantes de diferentes sectores. Travesía100 tuvo la distinción de ser invitada para exponer ante los senadores la problemática de la exclusión y discriminación que enfrentan las personas mayores.

La presentación incluyó temáticas relativas al acceso equitativo a las oportunidades de desarrollo y a la incidencia que pueden tener las instituciones en el aumento del bienestar subjetivo/felicidad de las personas. Asimismo, se destacó el rol de las instituciones para ampliar la autonomía que tiene un individuo para usar las estructuras sociales para sus propios fines o introducir cambios en ellas.


Esta intervención posibilitó visibilizar ante los senadores algunas miradas estigmatizantes existentes en la sociedad, que conciben al envejecimiento sólo como la edad cronológica de sus integrantes, considerándolo como un proceso universal y progresivo de deterioro físico y cognitivo. Sin embargo, dado que actualmente las personas en su mayoría llegan a la edad legal de jubilación en buenas condiciones físicas y mentales, el foco debe cambiar hacia otra concepción de la longevidad. Esta etapa de la vida debe visualizarse como un período en el que se puede ganar en experiencia, libertad, sabiduría, e interés por seguir siendo un aporte para la sociedad. La discriminación es el resultado de procesos sociales y culturales. Por lo tanto, generar medidas que tiendan a un cambio de mentalidad, a la eliminación de la mirada “edadista” imperante en la sociedad, resultaría en el cambio de paradigma que estamos propulsando.


Las políticas públicas son lo que los gobiernos hacen, pero también lo que dejan de hacer. La importancia de la modificación de esta ley radica en marcar determinado camino que no deje librada a la discrecionalidad del gobernante de turno, ni de ningún funcionario de cualquiera de los poderes del Estado, la posibilidad de tomar una decisión arbitraria que discrimine. Ampliar la ley hacia una normativa más inclusiva, que contemple la prevención y la capacitación, es también una decisión sobre las políticas públicas del futuro, sobre la sociedad que queremos o no queremos construir. A través de la implementación de medidas activas para evitar la discriminación, se evitaría incurrir en una forma de discriminación indirecta.


Entre nuestras propuestas estuvieron la creación de un Sistema de Capacitación Obligatoria Permanente, que aborde la discriminación en todos sus tipos y que se imparta a todas las personas que se desempeñan en la función pública, en todos sus niveles y jerarquías en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial de la nación. Estas capacitaciones tendrán como objetivo informar, reflexionar, generar conciencia y sensibilizar sobre posibles comportamientos discriminatorios, y brindar las herramientas teórico-prácticas necesarias para desnaturalizar la discriminación.


Otra propuesta hizo referencia a la disminución de la brecha digital a través de capacitaciones gratuitas para la población 60+. Es indudable que la brecha digital constituye un obstáculo importante para mantenerse vigente y una barrera para sumar a los mayores a la revolución tecnológica. La inclusión digital no sólo brindará herramientas para mejorar las habilidades laborales sino también la posibilidad de acceder a una mejor información, participación política y relación con la administración pública.


En relación con el trabajo, considerado como principal mecanismo de Integración social, planteamos la importancia de que el Estado genere políticas activas que faciliten la inserción de los adultos mayores en el mercado laboral. En este sentido, propusimos la implementación de programas de subsidio al empleo del adulto mayor dirigido a trabajadores y trabajadoras dependientes e independientes, que pertenezcan al 40% más vulnerable de la población y que se encuentren en el segmento 60+. Estos programas incluirán acciones tendientes a lograr espacios de trabajo libres de estigmas.


Hicimos énfasis también en el rol que juegan los medios de comunicación en la consolidación de una imagen que estigmatiza a los 60+ y la importancia de que la ley envíe señales claras a este sector para lograr el cambio cultural buscado.


Para concluir, mencionamos que, a nuestro entender, existen tres maneras de legislar. La primera es dictando normas a fin de que la realidad se ajuste a ellas. La segunda es que las normas se ajusten a los dictados de la realidad. La tercera es descubrir juntos la realidad que queremos y construir los caminos que nos permitan alcanzarla, mirada a la que apelamos.


Esta invitación corrobora la dirección elegida por Travesía100 y abona el trabajo realizado por todos.